http://www.tv3.cat/videos/1363849
Las cifras oficiales facilitadas por Last Tour hablan de 41.000 asistentes al recinto barcelonés del Parc del Forum, pero yo deslizo mi sospecha de que éramos más. En todo caso, la imprevisión se palpaba a las 16 horas, cuando las colas para hacerse con tickets de comida y bebida eran impresionantes. Poco después, intentar acceder a un baño era una cuestión casi heroica, y muchos optaron por encontrar esquinas más o menos accesibles para descargar. Apenas había margen entre un grupo y el siguiente cuando se cambiaba de escenario, y eso causó que muchos se perdieran las primeras canciones de ciertas bandas o que, ante el temor de llegar tarde al grupo que les interesaba, se largaran al final de algunos conciertos para llegar al siguiente escenario.
Había un puesto de Guitar Hero que cosechó bastante éxito, y que incluso sirvió de trampolín para que algunos hachas de videojuego salieran al escenario entre las actuaciones de Machine Head y Slipknot para dar muestra de su virtuosismo. Otro stand, este de Telefónica (no sé cómo les habrá ido a las chicas que andaban con las alzas gigantes por el recinto) daba la oportunidad a los asistentes a subir a un miniescenario y tocar, en esta ocasión con instrumentos de verdad. Los puestos de merchandising no los visité.
En este orden, creo que un festival como el Sonisphere, que nace con vocación de establecerse anualmente e incluso de crecer, tendrá que mejorar en estos órdenes. Creo que el recinto, que está al borde del mar, y que es amplio, es ideal. Había dos escenarios: el principal, que facilitó amplitud y buen sonido; y en la parte baja de la explanada del Forum se situaba el segundo, más pequeño, más familiar aunque con mejor visibilidad.
Abrieron el festival los catalanes The eyes, a quienes no pude ver. De Gojira apenas puedo repetir las impresiones que me causaron en el Kobetasonik. Sin ser una banda cuyo estilo aprecie, me parecen una bomba en directo. Mención especial merecen los headbangings del bajista (de todos ellos, pero de este en particular), porque creo que cualquier día se le escapará la cabeza. Son muy vistosos y cuentan con un grupo de fans cada vez más numeroso.
"Who's got Kill'em all?" Nos pregunta antes de arrancar "No remorse" mientras los incrédulos se frotan los ojos. "Of wolf and man" se está convirtiendo en usual en sus conciertos, pero yo nunca la había escuchado en directo y lo cierto es que gana. El escenario está dividido en dos pisos, como ya empieza a ser habitual en sus actuaciones en festivales, y está trufado de micrófonos para que James pueda cantar donde quiera y acercarse por igual a los asistentes.
"Fade to black" es otra joyita con la que nos agasajan y nos preguntamos si se trata de un grandes éxitos o de la presentación de su último disco. Ahora sí, la sexta es "Broken, beat and scarred" y la gente ya se sabe la letra y la acepta como una más. Hay algo menos de entusiasmo con "My apocalypse" pero es sólo un paréntesis para coger aire porque "Sad but true" eleva los puños de modo unánime.
El concierto está discurriendo de la mejor de las maneras esperadas y James se lleva casi todas las miradas porque empieza a dar la impresión de que él solito llena el escenario. Aún así, cabe destacar la cordialidad de Trujillo, Hammet y un Ulrich que se escapa de la batería en cuanto puede. Robert y hace un minisolo y luego "One" viene precedida por una sucesión de explosiones y sonidos de guerra que desatan la admiración de quienes asisten por vez primera en directo a la interpretación de este tema.
Entra como un cañón "All nightmare long", el mejor tema a mi juicio del "Death magnetic", y después es Kirk quien se marca un breve solo (cuestiones estas importantes ante la proliferación de músicos a quienes les encanta lucirse como si estuvieran en una pasarela con solos eternos). "The day that never comes" es otro momento álgido. Apenas hay parones y Hetfield no se enrolla con discursitos, los temas van cayendo a plomo ante una audiencia entregada que ya suponía, de forma mayoritaria, que Metallica son una garantía total y absoluta.
Posteriormente, caen dos mazazos terribles y yo empiezo a preguntarme qué les queda por tocar aparte de los bises, porque nos están obsequiando con un repertorio soñado: "Master of puppets" y "Blackened". De nuevo Kirk ocupa la escena antes de tocar las primeras notas de "Nothing else matters", y luego fuegos artificiales para recibir a "Enter sandman".
Entre el delirio llegan los bises con "Stone cold crazy" y una deliciosa "Phantom Lord" que muchos agradecimos de corazón. En las primeras filas en las que estaba se monta un pogo bien cañero con un grupo de gente que alucina con que se desempolven éxitos que quedan tan atrás en tiempo. Y, después, ante el clamor popular, salen de nuevo a tocar "Seek and destroy". Se les ve la sonrisa en la boca y su actitud profesional de respeto a quien paga y pagará por verles.
Hetfield se despide reconociendo que ellos aman "esta mierda" o, lo que es lo mismo, el contacto con el fan y actuar ante ellos. Trujillo lanza un Visca el Barça y Ulrich asegura que no volverán a pasar otros seis años hasta que vuelvan a Barcelona. Casi hay palos por pillar alguna de las docenas de púas que lanzan y todos contentos a casa. Son los mejores, no hay mucho más que añadir. Entra a formar parte de mis cinco conciertos favoritos.
Señalar por último, lo variopinta que era la audiencia: desde familias con niños hasta incluso algún bebé, pasando por adolescentes que garantizan el relevo de savia metalera. Sonisphere puede ser un gran acontecimiento si se eliminan los lunares que he mencionado y que compartirá cualquiera que haya estado en Barcelona.
Las cifras oficiales facilitadas por Last Tour hablan de 41.000 asistentes al recinto barcelonés del Parc del Forum, pero yo deslizo mi sospecha de que éramos más. En todo caso, la imprevisión se palpaba a las 16 horas, cuando las colas para hacerse con tickets de comida y bebida eran impresionantes. Poco después, intentar acceder a un baño era una cuestión casi heroica, y muchos optaron por encontrar esquinas más o menos accesibles para descargar. Apenas había margen entre un grupo y el siguiente cuando se cambiaba de escenario, y eso causó que muchos se perdieran las primeras canciones de ciertas bandas o que, ante el temor de llegar tarde al grupo que les interesaba, se largaran al final de algunos conciertos para llegar al siguiente escenario.
Había un puesto de Guitar Hero que cosechó bastante éxito, y que incluso sirvió de trampolín para que algunos hachas de videojuego salieran al escenario entre las actuaciones de Machine Head y Slipknot para dar muestra de su virtuosismo. Otro stand, este de Telefónica (no sé cómo les habrá ido a las chicas que andaban con las alzas gigantes por el recinto) daba la oportunidad a los asistentes a subir a un miniescenario y tocar, en esta ocasión con instrumentos de verdad. Los puestos de merchandising no los visité.
En este orden, creo que un festival como el Sonisphere, que nace con vocación de establecerse anualmente e incluso de crecer, tendrá que mejorar en estos órdenes. Creo que el recinto, que está al borde del mar, y que es amplio, es ideal. Había dos escenarios: el principal, que facilitó amplitud y buen sonido; y en la parte baja de la explanada del Forum se situaba el segundo, más pequeño, más familiar aunque con mejor visibilidad.
Abrieron el festival los catalanes The eyes, a quienes no pude ver. De Gojira apenas puedo repetir las impresiones que me causaron en el Kobetasonik. Sin ser una banda cuyo estilo aprecie, me parecen una bomba en directo. Mención especial merecen los headbangings del bajista (de todos ellos, pero de este en particular), porque creo que cualquier día se le escapará la cabeza. Son muy vistosos y cuentan con un grupo de fans cada vez más numeroso.
SOZIEDAD ALKOHOLIKA
Al filo de las 17 horas se desplegaba una enorme tela al fondo del escenario 1 con la portada del último disco de Soziedad Alkoholika, a quienes creo que su fichaje por Roadrunner y su inclusión en este cartel les rehabilita absolutamente tras la campaña de acoso e intoxicación a la que fueron sometidos durante tanto tiempo. Mucha gente se acercó a verles en el primer show realmente masivo de la tarde. Con uno de los repertorios más combativos de los que podrían haber escogido, tocaron casi una hora. "Sangre al fin", "Política del miedo", "Piedra contra tijera", "Palomas y buitres", "Ratas", "Peces mutantes" o "Cuando nada vale nada" fueron cayendo sin muchos aspavientos entre tema y tema, con pogos por doquier abajo y siempre con un gran nivel por parte de todos los componentes del grupo, a quienes se ve en gran forma.
El cantante, Juan, se encargó de dedicarle "a Patxi" la mítica "S.H.A.K.T.A.L.E.", que antecedió a la siempre espectacular "Nos vimos en Berlín" con la que se despidieron entre vítores, a pesar de que el propio Juan reconociera que no están habituados a tocar a esas horas de la tarde, "es la hora del café", dijo. Algunos pañuelicos sanfermineros se mostraron desde el público, quizás pidiendo un "Motxalo" que no cayó. 50 minutos ya no son suficientes para una banda que tiene muchos clásicos a sus espaldas. Gran concierto, sin duda, y acierto de la organización al incluirles en Sonisphere.
MASTODON
En el escenario 2 comenzaron Mastodon justo en el momento del final de S.A. No soy seguidor del grupo y nunca les he prestado demasiada atención quizás porque son eso precisamente, una banda que necesita atención. No me caben dudas acerca del nivel virtuoso de los integrantes del grupo, pero buenos músicos no necesariamente suponen una buena banda. En todo caso, congregaron a un respetable número de gente que, sin seguir los temas de manera enloquecida, sí prestó atención y aplaudió a los Mastodon.
LAMB OF GOD
El combo de Ritchmond, Virginia, descargaba por primera vez en el Estado español a pesar de que en varios países son un grupo de primer nivel, especialmente en EEUU donde sus discos se venden como rosquillas. La gran esperanza del Metal yankee cuenta con un gran número de seguidores por aquí, como se comprobó durante su actuación.
Quizás, el hecho de que fuera la primera actuación española les llevó a desarrollar una estrategia errónea en cuanto al set list, a mi juicio, ya que quemaron sus temas más conocidos por aquí al principio. Canciones de sus dos últimos trabajos, "Sacrament" y "Wrath", sus dos trabajos más difundidos en España. "In your words", "Set to fail" y "Walk with me in hell" volvieron locos a sus hambrientos fans, pero lo cierto es que luego creo que la cosa fue enfriándose. Eso sí, Lamb of God son una bomba sobre la escena y lo dan todo. Sin embargo, creo que ocurre como con sus discos, depende del día que tengas entran mejor o peor.
Al filo de las 17 horas se desplegaba una enorme tela al fondo del escenario 1 con la portada del último disco de Soziedad Alkoholika, a quienes creo que su fichaje por Roadrunner y su inclusión en este cartel les rehabilita absolutamente tras la campaña de acoso e intoxicación a la que fueron sometidos durante tanto tiempo. Mucha gente se acercó a verles en el primer show realmente masivo de la tarde. Con uno de los repertorios más combativos de los que podrían haber escogido, tocaron casi una hora. "Sangre al fin", "Política del miedo", "Piedra contra tijera", "Palomas y buitres", "Ratas", "Peces mutantes" o "Cuando nada vale nada" fueron cayendo sin muchos aspavientos entre tema y tema, con pogos por doquier abajo y siempre con un gran nivel por parte de todos los componentes del grupo, a quienes se ve en gran forma.
El cantante, Juan, se encargó de dedicarle "a Patxi" la mítica "S.H.A.K.T.A.L.E.", que antecedió a la siempre espectacular "Nos vimos en Berlín" con la que se despidieron entre vítores, a pesar de que el propio Juan reconociera que no están habituados a tocar a esas horas de la tarde, "es la hora del café", dijo. Algunos pañuelicos sanfermineros se mostraron desde el público, quizás pidiendo un "Motxalo" que no cayó. 50 minutos ya no son suficientes para una banda que tiene muchos clásicos a sus espaldas. Gran concierto, sin duda, y acierto de la organización al incluirles en Sonisphere.
MASTODON
En el escenario 2 comenzaron Mastodon justo en el momento del final de S.A. No soy seguidor del grupo y nunca les he prestado demasiada atención quizás porque son eso precisamente, una banda que necesita atención. No me caben dudas acerca del nivel virtuoso de los integrantes del grupo, pero buenos músicos no necesariamente suponen una buena banda. En todo caso, congregaron a un respetable número de gente que, sin seguir los temas de manera enloquecida, sí prestó atención y aplaudió a los Mastodon.
LAMB OF GOD
El combo de Ritchmond, Virginia, descargaba por primera vez en el Estado español a pesar de que en varios países son un grupo de primer nivel, especialmente en EEUU donde sus discos se venden como rosquillas. La gran esperanza del Metal yankee cuenta con un gran número de seguidores por aquí, como se comprobó durante su actuación.
Quizás, el hecho de que fuera la primera actuación española les llevó a desarrollar una estrategia errónea en cuanto al set list, a mi juicio, ya que quemaron sus temas más conocidos por aquí al principio. Canciones de sus dos últimos trabajos, "Sacrament" y "Wrath", sus dos trabajos más difundidos en España. "In your words", "Set to fail" y "Walk with me in hell" volvieron locos a sus hambrientos fans, pero lo cierto es que luego creo que la cosa fue enfriándose. Eso sí, Lamb of God son una bomba sobre la escena y lo dan todo. Sin embargo, creo que ocurre como con sus discos, depende del día que tengas entran mejor o peor.
Repertorio de Lamb of God en Barcelona, Sonisphere
The passing
In your words
Set to fail
Walk with me in hell
Now you've got something to die for
Ruin
Dead seeds
Laid to rest
Redneck
Black label
Son una gran banda pero a mi juicio sigue siendo un atrevimiento otorgarles el título de herederos de Pantera.
DOWN
Hablando de Pantera, Down descargaron en el segundo escenario y creo que estos sí se metieron en el bolsillo a quienes albergaban dudas sobre sus posibilidades. Su estilo pesado entró de manera directa a todos los asistentes, y una mayoría se sabía sus letras y coreaba los estribillos levantando puños y cuernos a la vez. Phil Anselmo ha sido, es y será siempre uno de los grandes cantantes del Heavy Metal por cualidades y actitud. Se le ve muy lejos de aquellos tiempos en los que acreditaba cualquier cosa salvo profesionalidad y, sin llegar a ser el tío más enrollado del mundo, muestra respeto por la gente que le quiere y lo da todo.
Hablaría de su set list pero como no lo conozco, mejor me callo. A mí me gustaron y los pogos que veía desde arriba estaban bastante concurrido, así que intuyo que el resto de la gente se lo pasó igual de bien.
MACHINE HEAD
Machine Head fueron movidos al primer escenario a pesar de que debían liderar el segundo según el primer reparto realizado por la organización. Las exigencias de la banda pudieron motivar el cambio, dado que Machine Head se ha negado a tocar en el Sonisphere inglés por estar asignados al escenario 2, y eso a pesar de que se les ofreció más pasta.
Entiendo que para Rob Flynn y los suyos ha de ser un tanto frustrante verse como los eternos teloneros. Vamos, que todas las bandas les respetan pero nadie les avala en un show en solitario como cabezas de cartel, y es que esa es la realidad. Machine Head son una banda estupenda pero no una súperbanda. Supongo que les falta un disco que rompa, porque en directo son una verdadera apisonadora, o un "Bulldozer" para ser más exactos en este caso.
El concierto fue, por tanto, muy agradable y semejante al que ofrecieron en Kobeta. Gustaron pero, insisto, la gente no había ido a verles a ellos.
SLIPKNOT
La gente fue a ver en parte de los chicos de Iowa, a quien por cierto les falta un componente, el percusionista, por el fallecimiento de un familiar, según contó Corey Taylor, que le dedicó "Dead memories". Los enmascarados saltaron tras una larga intro que se prolonga incluso cuando ellos están arriba, con un Taylor mirando desafiante. A partir de ahí cera por doquier. "Wait and bleed" cayó, si no recuerdo mal, en tercer lugar, y eso da la medida de las ganas que le pusieron Slipknot.
En cualquier caso, creo que las expectativas no se colmaron de todo. No digo que faltara entrega, que la selección de temas fuera mala (pudo haber sido mejor) o que el sonido no acompañara. Justo al contrario. Pero quizás hay ocasiones en las que hay tantas ganas que todo sabe a poco. Eso me ocurrió, por ejemplo, durante "Psychosocial", el mejor tema del 2008, que sonó como si aún le hiciera falta otro puntito de mala leche.
Creo que estuvieron bien, sin más. El mejor momento del show fue, sin duda, en el tramo final, cuando el gran Joy Jordison dio una lección de baqueteo con la batería casi al revés, gracias a una plataforma giratoria que le levantó y le giró unos 145 grados. Mención también para Corey, ese frontman tan inestable y tan genial. Estuvo comunicativo, aunque lo justito. Pero conociéndole es suficiente.
Realmente, el hecho de que nos quedáramos con ganas de más fue hasta bueno porque aún faltaban Metallica.
METALLICA
Cuando, con 20 minutos de retraso se apagaron las luces y se empezaron a escuchar los acordes de la BSO "El bueno, el feo y el malo", el griterío era ensordecedor. Cámaras digitales y móviles por doquier (incluida mi cámara, que perdí en este concierto) para captar la salida de los cuatro jinetes y los de más atrás de puntillas para poder captar un trocito de escenario entre tanto gentío. Y ahí salieron, y se dejaron de tonterías. Abre el show -que se celebró de milagro porque más tarde James confesaría que 24 horas antes había estado inmovilizado debido a un dolor de espalda que le atenazaba. Dio las gracias a su equipo de apoyo y a los médicos por el trabajo que habían realizado en pos de que pudiera cumplir con Barcelona- "Fight fire with fire" y seguimos con "Creeping death". Ulrich está fino, como Hammet que no falla ni una nota, pero está claro que James Hetfield es el alma máter de un grupo que ya había demostrado, con sólo dos canciones, por qué es el más grande del mundo.
DOWN
Hablando de Pantera, Down descargaron en el segundo escenario y creo que estos sí se metieron en el bolsillo a quienes albergaban dudas sobre sus posibilidades. Su estilo pesado entró de manera directa a todos los asistentes, y una mayoría se sabía sus letras y coreaba los estribillos levantando puños y cuernos a la vez. Phil Anselmo ha sido, es y será siempre uno de los grandes cantantes del Heavy Metal por cualidades y actitud. Se le ve muy lejos de aquellos tiempos en los que acreditaba cualquier cosa salvo profesionalidad y, sin llegar a ser el tío más enrollado del mundo, muestra respeto por la gente que le quiere y lo da todo.
Hablaría de su set list pero como no lo conozco, mejor me callo. A mí me gustaron y los pogos que veía desde arriba estaban bastante concurrido, así que intuyo que el resto de la gente se lo pasó igual de bien.
MACHINE HEAD
Machine Head fueron movidos al primer escenario a pesar de que debían liderar el segundo según el primer reparto realizado por la organización. Las exigencias de la banda pudieron motivar el cambio, dado que Machine Head se ha negado a tocar en el Sonisphere inglés por estar asignados al escenario 2, y eso a pesar de que se les ofreció más pasta.
Entiendo que para Rob Flynn y los suyos ha de ser un tanto frustrante verse como los eternos teloneros. Vamos, que todas las bandas les respetan pero nadie les avala en un show en solitario como cabezas de cartel, y es que esa es la realidad. Machine Head son una banda estupenda pero no una súperbanda. Supongo que les falta un disco que rompa, porque en directo son una verdadera apisonadora, o un "Bulldozer" para ser más exactos en este caso.
El concierto fue, por tanto, muy agradable y semejante al que ofrecieron en Kobeta. Gustaron pero, insisto, la gente no había ido a verles a ellos.
SLIPKNOT
La gente fue a ver en parte de los chicos de Iowa, a quien por cierto les falta un componente, el percusionista, por el fallecimiento de un familiar, según contó Corey Taylor, que le dedicó "Dead memories". Los enmascarados saltaron tras una larga intro que se prolonga incluso cuando ellos están arriba, con un Taylor mirando desafiante. A partir de ahí cera por doquier. "Wait and bleed" cayó, si no recuerdo mal, en tercer lugar, y eso da la medida de las ganas que le pusieron Slipknot.
En cualquier caso, creo que las expectativas no se colmaron de todo. No digo que faltara entrega, que la selección de temas fuera mala (pudo haber sido mejor) o que el sonido no acompañara. Justo al contrario. Pero quizás hay ocasiones en las que hay tantas ganas que todo sabe a poco. Eso me ocurrió, por ejemplo, durante "Psychosocial", el mejor tema del 2008, que sonó como si aún le hiciera falta otro puntito de mala leche.
Creo que estuvieron bien, sin más. El mejor momento del show fue, sin duda, en el tramo final, cuando el gran Joy Jordison dio una lección de baqueteo con la batería casi al revés, gracias a una plataforma giratoria que le levantó y le giró unos 145 grados. Mención también para Corey, ese frontman tan inestable y tan genial. Estuvo comunicativo, aunque lo justito. Pero conociéndole es suficiente.
Realmente, el hecho de que nos quedáramos con ganas de más fue hasta bueno porque aún faltaban Metallica.
METALLICA
Cuando, con 20 minutos de retraso se apagaron las luces y se empezaron a escuchar los acordes de la BSO "El bueno, el feo y el malo", el griterío era ensordecedor. Cámaras digitales y móviles por doquier (incluida mi cámara, que perdí en este concierto) para captar la salida de los cuatro jinetes y los de más atrás de puntillas para poder captar un trocito de escenario entre tanto gentío. Y ahí salieron, y se dejaron de tonterías. Abre el show -que se celebró de milagro porque más tarde James confesaría que 24 horas antes había estado inmovilizado debido a un dolor de espalda que le atenazaba. Dio las gracias a su equipo de apoyo y a los médicos por el trabajo que habían realizado en pos de que pudiera cumplir con Barcelona- "Fight fire with fire" y seguimos con "Creeping death". Ulrich está fino, como Hammet que no falla ni una nota, pero está claro que James Hetfield es el alma máter de un grupo que ya había demostrado, con sólo dos canciones, por qué es el más grande del mundo.
"Who's got Kill'em all?" Nos pregunta antes de arrancar "No remorse" mientras los incrédulos se frotan los ojos. "Of wolf and man" se está convirtiendo en usual en sus conciertos, pero yo nunca la había escuchado en directo y lo cierto es que gana. El escenario está dividido en dos pisos, como ya empieza a ser habitual en sus actuaciones en festivales, y está trufado de micrófonos para que James pueda cantar donde quiera y acercarse por igual a los asistentes.
"Fade to black" es otra joyita con la que nos agasajan y nos preguntamos si se trata de un grandes éxitos o de la presentación de su último disco. Ahora sí, la sexta es "Broken, beat and scarred" y la gente ya se sabe la letra y la acepta como una más. Hay algo menos de entusiasmo con "My apocalypse" pero es sólo un paréntesis para coger aire porque "Sad but true" eleva los puños de modo unánime.
El concierto está discurriendo de la mejor de las maneras esperadas y James se lleva casi todas las miradas porque empieza a dar la impresión de que él solito llena el escenario. Aún así, cabe destacar la cordialidad de Trujillo, Hammet y un Ulrich que se escapa de la batería en cuanto puede. Robert y hace un minisolo y luego "One" viene precedida por una sucesión de explosiones y sonidos de guerra que desatan la admiración de quienes asisten por vez primera en directo a la interpretación de este tema.
Entra como un cañón "All nightmare long", el mejor tema a mi juicio del "Death magnetic", y después es Kirk quien se marca un breve solo (cuestiones estas importantes ante la proliferación de músicos a quienes les encanta lucirse como si estuvieran en una pasarela con solos eternos). "The day that never comes" es otro momento álgido. Apenas hay parones y Hetfield no se enrolla con discursitos, los temas van cayendo a plomo ante una audiencia entregada que ya suponía, de forma mayoritaria, que Metallica son una garantía total y absoluta.
Posteriormente, caen dos mazazos terribles y yo empiezo a preguntarme qué les queda por tocar aparte de los bises, porque nos están obsequiando con un repertorio soñado: "Master of puppets" y "Blackened". De nuevo Kirk ocupa la escena antes de tocar las primeras notas de "Nothing else matters", y luego fuegos artificiales para recibir a "Enter sandman".
Entre el delirio llegan los bises con "Stone cold crazy" y una deliciosa "Phantom Lord" que muchos agradecimos de corazón. En las primeras filas en las que estaba se monta un pogo bien cañero con un grupo de gente que alucina con que se desempolven éxitos que quedan tan atrás en tiempo. Y, después, ante el clamor popular, salen de nuevo a tocar "Seek and destroy". Se les ve la sonrisa en la boca y su actitud profesional de respeto a quien paga y pagará por verles.
Hetfield se despide reconociendo que ellos aman "esta mierda" o, lo que es lo mismo, el contacto con el fan y actuar ante ellos. Trujillo lanza un Visca el Barça y Ulrich asegura que no volverán a pasar otros seis años hasta que vuelvan a Barcelona. Casi hay palos por pillar alguna de las docenas de púas que lanzan y todos contentos a casa. Son los mejores, no hay mucho más que añadir. Entra a formar parte de mis cinco conciertos favoritos.
Señalar por último, lo variopinta que era la audiencia: desde familias con niños hasta incluso algún bebé, pasando por adolescentes que garantizan el relevo de savia metalera. Sonisphere puede ser un gran acontecimiento si se eliminan los lunares que he mencionado y que compartirá cualquiera que haya estado en Barcelona.
Set list de Metallica, Festival Sonisphere. Barcelona, 11 de julio de 2009
1. Fight fire with fire
2. Creeping death
3. No remorse
4. Of wolf and man
5. Fade to black
6. Broken, beat and scarred
7. My apocalypse
8. Sad but true
9. Rob Trujillo solo
10. One
11.Al nightmare long
12. Kirk Hammet solo
13. The day that never comes
14. Master of puppets
15. Blackened
16. Solo Kirk
17. Nothing else matters
18. Enter sandman
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19. Stone cold crazy
20. Phantom Lord
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21. Seeek and destroy



